domingo, 9 de octubre de 2011

Un mundo de color y fantasía

Sus cientos de lámparas en el techo puede confundirnos y pensar que estamos en una tienda, pero se trata de un hotel. Una idea que no sólo encontramos en el recibidor del Kybele sino también en las habitaciones. En mi paseo por Estambul tomé un té en este pintoresco lugar y puedo decir que no sólo llama la atención su original decoración sino también la amabilidad de su plantilla.


 Entrar en el Kybele es adentrarse en un mundo de color y fantasía, donde cada objeto tiene magia.

2 comentarios:

  1. que bonito tiene que ser Estambul, tengo tantísimas ganas de ir... a ver si pronto se cumple mi deseo.

    Feliz semana.

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  2. Ayyy,yo también quiero ir.debe ser precioso!
    Besos
    Amina

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