viernes, 2 de agosto de 2013

Cojan asiento

 
 
Llega otro exquisito post de mi amiga Patri. Tan delicioso como los postres que elabora, de los que espero que algún día hablemos. En su buena compañía les dejo:

Hay sensaciones únicas, placeres que complacen a casi todos los sentidos y a casi todo el mundo. Ir en el coche cantando The Black Keys con las entrañas, la brisa fresca del verano a orillas del mar después de un buen baño, el gazpacho de mamá, una sábanas ricas y, la favorita de Iván, sumergirse en el agua del mar y disfrutar de su silencio mientras duren las burbujas de aire. En este sentido cada cual tiene sus neuras y sus inspiraciones. Bienvenidos sean todos esos momentos que si tuvieran replay perderían su potencial. Luego hay inspiraciones más particulares. A unos les pone el rum rum de los motores y a otros, como a mí, el rock y la vida, a veces olvidada, de los muebles; especialmente la de las sillas. Qué tendrán las sillas que tanto me llaman…¿Cuatro patas?
Una más de mis debilidades es sentarme sobre ellas y soñar con las posibilidades que tiene o qué lugar podría ocupar. Saber que es única por su estructura  o por las huellas que el paso del tiempo ha dejado en ellas. Me rechiflan los tesoros y de eso va hoy la cosa, de sillas, de ayer pero también de hoy, de la rehabilitadas y reproducciones. Empezamos con esas que tiñen de romanticismo cualquier escenario que se precie. 



Estructuras de madera que hablan por cada una de sus vetas, de acero, con curvas que según bailen hablan de un estilo u otro, de fibra, cuero, poliuretano… obras de arte con nombre propio pero con distinto ADN. Un baile de sillas en el que ni una sola desentona, cada una reza su discurso y si se mezclan ,casi siempre, suena música. Fíjate porque más de una es de Ikea.  
 

  


 
 
  Que la Eames no falte. Cualquiera de sus versiones es siempre bienvenida. 
 
 
 
 
 
También queremos invitar en este post  a los taburetes, ese asiento sin brazos ni respaldo, para una persona y también conocido como banqueta. Seguramente no es el más cómodo de los asientos pero eso hoy da igual. En su defensa he de decir que son el mejor invento del mundo para las cocinas. Seguramente en su ADN lleva insertado un reloj que nos da esa sensación de rapidez que necesitas cada mañana para un desayuno express. Creo que si me sentara en la silla me quedaría dormida. Además son geniales para optimizar espacios. We love TABURETES.




 

Nunca he sentido debilidad por el amarillo. Creo que sólo tengo un vestido de fiesta y una camisa. Dos piezas que curiosamente no serían lo que son de no ser por su color. Pero las cosas de la vida, las modas o tal vez un embarazo ausente de antojos  pero sí caprichoso por los cambios que dejó en mi lista de gustos, se empeñan en introducirla una y otra vez en mi vida por arte de magia. Algo tendrá este color además de ser pájaro de mal agüero en las artes escénicas. Al final, por arte de magia, resulta que me parece una de las mejores opciones para esos muebles de madera que necesitan  algo de ayuda para potenciar su personalidad.
 
Ahí van, vestidas de amarillo para triunfar y dando la bienvenida a los cambios.


 Impresionante la versión retro de la  clásica silla de colegio. Una combinación perfecta.


La habrán visto mil y una veces. Esta silla de los años 50 es la Era Tapiovaara y en esta foto es el  ejemplo perfecto que evidencia el potencial del amarillo. Además de fuerza,  dota a la silla de una personalidad arrolladora.
 


 
Y antes de despedirme les dejo con esta última selección. Abre una increíble Wings chair, le sigue una Tripo de rattan de 1949 y cierra , en rojo, como buen telón, uno de los geniales diseños de ikea, una edición limitada de 2011, que responde con el nombre de kryddstarkt . 





 
Vía: thedesignchaser, ikea,rosaclará, thegiftsoflife, warmdeco, arquidecoracion, maisondumonde, ide-asinteriorismo...
By La Camera

8 comentarios:

  1. Interesante colección de sillas, ante la duda, me quedo con todas, bstes!

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  2. Qué bonito post. No sabría por cual decidirme. Me encantan las pintadas en amarillo. Bss.

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  3. Mil Gracias! No sabría con cual quedarme...

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  4. Desde luego que la selección no se queda corta, son todas geniales, pero los textos... ay!!cómo describe esta chica las cosas, precioso.

    Besos.

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  5. Patricia, me encantan tus posts!!!!! muero por las sillas.. me gustan todas y todas deberían tener una segunda oportunidad de otro modo... otro uso. Me encantan pintadas de colores y puestas a modo de mesas de luz... me las imagino con una lampara tipo pinza... revistas apiladas y un jarron con flores...
    el amarillo no me encantaba pero he pintado unos muebles de ese color para una clienta y me quede enamorada del color.. asi que amé las sillas amarillas!!! beso grande a ambas!

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  6. Hay un montón de diseños diferentes para una silla. Y eso que su estructura es muy simple, 4 patas, un asiento y un respaldo. Pero cada una tiene un encanto.

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  7. En cualquiera de ellas te serviría el gazpacho,son todas preciosas pero creo que me quedo con la primera y con tu manera de describir las cosas.
    Besossss.

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