lunes, 1 de julio de 2013

Cada mueble te enseña algo nuevo

 
Encontrar a alguien a quien entregar una pieza querida para que la restaure, no siempre es tarea fácil. Si vives en Gran Canaria, esa persona es Leo Saavedra. Nuestros caminos se cruzaron hace años por pura casualidad. Paseaba por la ciudad cuando el cartel de uno de sus talleres llamó mi atención. Entré en la tienda en la que estaba colgado para pedir más información y me pasó sus datos. Tras un tiempo de contacto esporádico y virtual, finalmente nos conocimos hace unos meses. Todo un descubrimiento, debo reconocer. Hace poco visité su taller y decidí que quería contar su historia. Una historia que nace quince años atrás. Comenzó recuperando muebles que su familia se atrevía a dejarle para ir experimentando y cuando se dio cuenta ya tenía el gusanillo de la restauración metido en el cuerpo y en el alma. Sus primeras lecciones llegaron de mano de libros y miles de preguntas a especialistas. Cada vez le gustaba más, así que decidió formarse en serio. Asistió a cursos por media España, pero asegura que nunca se deja de aprender, que cada mueble te enseña algo nuevo.
 
 
 


 
Cuando llegó a sus manos, esta vitrina estaba pintada con purpurina y sus molduras estaban agrietadas. Ahora, tras sus mimos, luce así de bonita.
 

 

 

 
 
 
"Los muebles los restauramos por su valor histórico, artístico, pero sobre todo porque son testimonio de nuestro pasado. No hay un elemento más cercano que los muebles de nuestros padres, abuelos... Recuperar una mesa, alrededor de la que se han sentado varias generaciones, no solo es una satisfacción, sino una obligación, aunque esa mesa la pintes, la transformes, le des un aire más actual.
La restauración es apasionante. Recuperar un mueble que pensaban tirar a la basura y ver la cara del cliente cuando se lo entregas es una satisfacción increíble". De esta maravillosa forma describe Leo su trabajo.
 






 
He dejado este secreter para el final. Uno de los trabajos que más le ha gustado restaurar, especialmente por el valor sentimental que tenía para el cliente. Habían dejado una vela encendida encima y se quemaron el tablero superior y parte de la moldura. Además, estaba totalmente lleno de cera. La desgranadora de la imagen de portada también fue un trabajo interesante, asegura Leo, que logró recuperar su color original de las muestras de pintura que quedaban. El padre del cliente, nos cuenta, se quedó impresionado porque era tal cual la recordaba de pequeño.

8 comentarios:

  1. lucia.... esta entrada es divina! sabes lo que me gustan los muebles reciclados!!!!!!!! divino todo, muy buenos trabajos, un beso

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  2. Grandes restauraciones! Perfectas e ideales!

    Marina

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  3. Ahora la gente se quita de encima esos muebles del año catapúm de nuestros padres,abuelos... lo que nos viene bien a las personas que como yo los valoran y andamos a la caza de auténticas maravillas. Estoy muy de acuerdo con Leo al decir que tendríamos que tener la obligación de conservarlos,lo bonito que pueden quedar dándoles otro aire,renovar colores... pero claro,en cuestión de gustos no hay nada escrito y para mucha gente es complicado ver más allá de un mueble de antaño.

    Magnífico trabajo de Leo,es increíble como devuelve el esplendor de los muebles que parecen dados por perdidos.

    Besitos

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  4. Vaya trabajos, que belleza!!! devolver el esplendor a piezas que se ven tan deterioradas, es todo un arte.
    Un saludo

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  5. Yo creo que en mi proxima vida tengo...sisi "tengo" que ser restauradora!!!
    Como amo estas cosas!!
    Gracias por compartir semejante talento!!!
    Felicitaciones a Leo y a vos!!

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  6. Muchiiisimas gracias a todas por los comentarios!!! y a ti Lucía que te voy a decir......gracias de corazón y un besote!!!!

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  7. Las diferentes caras de un mueble, cada vez que se restaura le damos vida. Enhorabuena a Aldaba por su talento.

    Besos.

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  8. Yo soy de las que le encanta restaurar son muchas las cosas que he hecho pero un baul y el reloj del comedor de mi abuelo son mis"joyitas entrañables"comprendo que le entrase el gusanillo cuando empezó Besos

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