martes, 8 de noviembre de 2011

Un piso en Kyoto

Mi pasión por la decoración lleva a mis amigas a veces a hacer cosas insospechadas. En unas vacaciones en Japón, Oly entró en una casa que se vendía solo para hacer fotos para mi. Unas imágenes que hoy comparto con ustedes. Se trata de un piso en Kyoto. Lo que más me ha sorprendido no es solo que estuviera decorado con bastante gusto, sino que en la casa, aun estando en venta, no faltaba ni el más mínimo detalle. Plantas, flores y hasta comida y bebida en la cocina. No sé si la venderían o no, pero se esmeraron en la presentación. 
Un piso moderno y sencillo de líneas puras en el que predominan el negro, el blanco y el gris. Curiosamente, frío y cálido a la vez. 
A la cocina, como les adelanté, no le falta detalle. Hasta dos botes de tomate, salero y pimentero, fruta, vino..., y todos los utensilios para hacernos una idea de cómo sería vivir en ella. 
No suele ser habitual despedirse con el baño, pero este merecía la pena. Es un baño típicamente japonés, con zona de ducha y bañera, pero lo más llamativo es el aseo de reducidísimas dimensiones y a la vez tan bien aprovechado. Después de ver esto intentaré no volver a quejarme por falta de espacio en el mio. Por cierto, gracias Oly por las fotos. Un post dedicado a mi amor por la decoración y también a la magia de la amistad.

3 comentarios:

  1. Los japoneses son tan meticulosos que no me extraña nada que el piso esté al último detalle,tienes una amiga que vale un "imperio"
    besos

    ResponderEliminar
  2. La casa está impecable y rezuma sobriedad, estética y buen gusto. Los japoneses son así!!!! Que arte tu amiga!!! :)

    Virlova
    http://virlova75.blogspot.com

    ResponderEliminar
  3. Será un placer para mi, seguir siendo tus ojos por el mundo. Tu amistad lo merece. Oly

    ResponderEliminar