sábado, 13 de agosto de 2011

Una casa con historia


La casa de mi amiga está llena de arte e historia. Hay cuadros por toda la vivienda, una colección de cerámica canaria y muebles del siglo XIX. Es uno de esos pisos en los que todas las habitaciones son grandes: un gran salón, una gran cocina, un gran dormitorio... qué suerte vivir en un lugar así. Y qué suerte contar con tantos muebles y piezas repletos de vivencias. Me encanta la idea de objetos que viven una vida tras otra pasando de casa en casa, de generación en generación de una misma familia. Y este es el caso de la vivienda de mi amiga.



La cama del dormitorio era de su abuela materna y la hizo un carpintero de Santa Brígida, en Gran Canaria. El cuadro sobre la cómoda es de Silvia Navarro, amiga de la dueña de la casa y regalo de cumpleaños de otras de sus amigas.




Como les contaba, la casa cuenta con una amplía colección de objetos de cerámica canaria. Hasta la encimera tiene historia: está hecha con piedra de cantería de Arucas.



La cocina es muy amplia y con un aire rústico que la hace encantadora, pero si hay una pieza que destaca es esta alacena realizada por su propio abuelo paterno, que era carpintero. ¡Qué suerte vivir rodeada de muebles así! Las alacenas son una de mis debilidades, una de mis piezas preferidas, pero si además se trata de un mueble con historia familiar, no se puede pedir más.



Con el espectacular colorido del salón nos despedimos. Una casa alegre, acogedora y con personalidad, como su dueña. Por cierto, los cuadros son de José Hernández Afonso. 

1 comentario:

  1. Que buena pinta para sentarte a media tarde a tomar una taza de cafe...... lo huelo desde aqui.

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